Revista Bonvivant | The Resident y la ética borrosa de la medicina
2282
post-template-default,single,single-post,postid-2282,single-format-standard,edgt-core-1.1,ajax_fade,page_not_loaded,,vigor child-child-ver-1.0.0,vigor-ver-1.7, vertical_menu_with_scroll,smooth_scroll,fade_push_text_top,wpb-js-composer js-comp-ver-4.11.2,vc_responsive

The Resident y la ética borrosa de la medicina

The Resident y la ética borrosa de la medicina

The Resident, un drama enfocado en la lucha interna de un joven médico enfrentando sus ideales y lo contradictorio de su profesión, es una de las propuestas principales de la señal de películas de la cadena FOX en el canal 202 de Tigo Star. Esta serie semanal sale al aire todos los miércoles cerca de las 22:00 hora paraguaya.

El Dr. Conrad Hawkins, residente del tercer año de la carrera de medicina, toma bajo su tutela a un nuevo y aún ingenuo pasante proveniente de la universidad, el Dr. Devon Pravesh, quien desde el primer día recibe lecciones por parte de Conrad sobre maneras no muy convencionales de tratar a los pacientes.

Este último constantemente se revela ante los médicos más experimentados, como el Dr. Solomon Bell, Jefe de Cirugía, al cual increpa diciéndole que debe considerar un cambio antes de que más pacientes mueran en sus manos.

Bell, haciendo uso de su posición de privilegio en el Hospital, amedrenta y amenaza a Conrad advirtiéndole que se cuide y le pregunta de manera irónica a quién la directiva del nosocomio le creería en el caso de una crisis, a un residente de tercer año o al doctor que hace ganar a la institución médica millones de dólares al año.

De esta manera, se da el puntapié inicial a un argumento que pone sobre la mesa varios temas considerados tabú en el mundo de la medicina, en donde muchas veces los trabajadores de blanco se ven enfrentados a realidades que los fuerzan a tomar decisiones controvertidas y muy difíciles, que comprometen vidas humanas numerosas veces.

Más allá de esto, el idealismo de Conrad frente a este contexto es fuerte y a pesar de las cosas duras que le toca experimentar cada día, afirma que «si la medicina fuera fácil, todos serían médicos, ya que es el mejor trabajo del mundo a pesar de todo».