Revista Bonvivant | El placer de aprender de todo en un mes
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El placer de aprender de todo en un mes

El placer de aprender de todo en un mes

El tiempo apremia, el trabajo consume y muchas veces no existe suficiente espacio en nuestras vidas para aprender varias cosas que nos harían crecer como individuos como tocar la guitarra, aprender otro idioma, pintar o bailar. Pero nada está perdido, existe un método que asegura que se puede llegar a ser una persona formada en cualquier cosa en tan solo 20 horas.

Uno de los padres de la independencia norteamericana, Benjamín Fránklin fue el responsable de legar a la humanidad este secreto. Según el análisis del autor Michael Simmons, Franklin dedicaba por lo menos una hora de lunes a viernes a aprender algo nuevo, siendo que en realidad apenas había llegado al tercer año en la escuela.

No obstante, el inventor estadounidense constantemente se colocaba metas personales buscando superarse a sí mismo cada día, y para tal efecto se cultivaba leyendo libros nuevos, se hacía preguntas reflexivas, registraba resultados y hacía experimentos en base a sus ideas. Según Simmons, esta es la mejor inversión de tiempo que Franklin pudo haber hecho en su vida.

El coach profesional Gemma Ramírez manifiesta que esta actividad nos volverá menos cómodos y mucho más creativos, dándonos la posibilidad de crecer de manera profesional y personal. Es así que Ramírez recomienda dedicar por lo menos una hora de nuestro día a mirar vídeos que nos inspiren, a leer cosas nuevas, para que de esa forman broten ideas novedosas de nuestras cabezas.

El coach Ramírez asegura que la mejor manera de encarar este trabajo personal es a través de un método llamado “reset”, que consiste en resetear la mente y usar un tiempo aproximado de 15 minutos para anotar en un papel todo lo que se nos venga a la cabeza. Muchas cosas buenas y malas saldrán en ese momento, por lo que termina siendo una experiencia liberadora, y nos ayuda además a encontrar soluciones impensadas.

Según Michael Simmons, esta sección de tiempo libre y vacío genera que podamos determinar exactamente las cosas que queremos aprender y a partir de allí ponernos metas. A su vez, nos ayudará a dividir las cosas en las cuales buscamos formarnos en pequeñas partes para practicarlas específicamente y así poder dominar todo el conjunto.

Finalmente, tendremos la oportunidad de reflexionar sobre lo que hemos aprendido y asimilar nuevos conceptos, algo para lo cual es muy beneficiosa la caminata o la charla con algunos colegas. Por otro lado, visualizaremos de forma más rápida las soluciones a los problemas en lugar de ignorarlos y hacerlos crecer, y también podremos hacer pequeños experimentos en base a las nuevas ideas que tenemos.